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Competencia digital: nuestro curso ¡CAPTA! en acción

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En palabras de una profesora del centro

En este curso quiero aprender a utilizar la tablet y el móvil como recurso para clase.
Editar vídeos con otros vídeos grabados, hacer modificaciones de fotos, etc.
Bajar aplicaciones sin propaganda en las tablets, etc.
Enseñar a los alumnos a utilizar recursos digitales para hacer trabajos de presentación, murales, etc.

Nuestro curso de creación audiovisual ¡C.A.P.T.A.! (Contenidos Audiovisuales Para Tu Aula), fue seleccionado para su realización en una escuela. Hemos compartido varios meses y durante las sesiones de trabajo hemos abordado el diseño, la fotografía, la productividad, la ofimática, la informática, la propiedad intelectual, el audio y el vídeo. La competencia digital del claustro del centro se ha desarrollado en torno a estas disciplinas de forma integrada con la realidad de su día a día y los diferentes niveles previos de preparación.

No es ningún misterio, que con la llegada de la informática el mundo cambió. Las nuevas generaciones ni lo notan, las anteriores sí. Este desfás se evidencia en diferentes grados, según la persona, sus habilidades y sus gustos. El proceso de alfabetización digital, donde cada persona desarrolla sus competencias digitales a través de la creación audiovisual, es el centro del curso. El resultado es la consolidación de la competencia digital y la autonomía para mantenerla en desarrollo ante los cambios y el día a día. Este proceso ocurre de forma natural, al final te diré porqué si terminas de leer.

Partiendo de aquí, el curso ¡C.A.P.T.A! además de ser una clase al uso, está planteado como una tutoría continua con un director de proyecto. Osea, se realiza un ejercicio concreto en cada sesión y se propone aplicarlo a la realidad del puesto de trabajo de cada cual. Mientras, irán sugiriéndose mejoras o soluciones al trabajo aplicado.

¿Sabríamos diseñar un cartel o plantilla que te facilite tu trabajo? ¿Sabríamos documentar y compartir lo que ocurre en el trabajo? ¿Sabríamos hacer más rápido lo que ya haces con el ordenador cada día? Por lo pronto, son tres ejemplos sencillos que puede que te sugieran cómo funciona este curso.

Creación audiovisual y competencia digital

¿Qué hemos hecho en el curso? Es un programa de formación de adultos (profesorado en este caso), orientado a la creación audiovisual. No es un curso teórico. Se basa en ejercicios y en la prueba y error para coger soltura. Vamos, que es práctico, orientado al trabajo. El enfoque del curso es que cada alumno haga un proyecto audiovisual que amplíe y diversifique sus capacidades en el trabajo o, sin más, en la vida. Las habilidades básicas para hacerlo se afianzan en los ejercicios de clase.

Utilizo ejemplos personales de mis proyectos para motivar, dar ejemplo y poder hablar de lo que funciona y lo que no con más solvencia. Puede ser una serie de fotografías que acabo de realizar para el grupo de teatro donde soy encargado técnico. Pueden ser unos diseños de carteles, flyers, tickets y demás de eventos que he organizado como promotor. Pueden ser unas locuciones y efectos de sonido que he grabado en mi residencia artística en colegios públicos. Etcétera.

En en el centro escolar he contado contado con unas veinte sesiones presenciales y refuerzo online. Presencialmente la dinámica habitual fue seguir guías paso a paso que dedico a materias que considero importantes o a la que salen mediante petición expresa del alumnado. Esto es: de vez en cuando, simplemente, trabajamos lo que el día a día del centro requiere y nos lo “quitamos de encima” en el curso. En esos casos la sensación de urgencia y la relación directa con la realidad del centro propician mucha más motivación para la superación personal y el desarrollo de la competencia digital.

Las guías paso a paso iban acompañadas de materiales extra que no daba tiempo a programar como ejercicio para clase pero que nutren igualmente. Estos materiales han ido dando cuerpo a una carpeta con varios gigas de tamaño. Incluye, documentación real de mis proyectos de teatro, fotografía, cortometrajes y música, instalaciones de programas que se revelan útiles a lo largo del curso, vídeos que ejemplifican ejercicios o simplemente son curiosos e inspiran, plantillas de producción (hojas A4) que utilizo para organizar mi trabajo o mandar a otras personas, textos literarios o académicos que tienen que ver con la clase o con mis proyectos, catálogos de música, efectos, imágenes que pueden ser utilizados sin problemas legales, etcétera.

Enfoque práctico aplicado al trabajo

En el centro escolar, la sesión era semanal. Así que, cada semana, hubo además de un ejercicio, una idea de cómo aplicarlo. Por ejemplo, durante los últimos meses he sido organizador del festival de música PinPanPun. Llevé un cartel del festival y explico cómo lo hice. También he hecho actuaciones durante estos meses en Veles e Vents y en la Universidad de Valencia. Mostré el vídeo de promoción que utilicé y descubro el truco con el que lo hice. Quiero motivar e inspirar.

Además, trato de cubrir también actividades que no es posible realizar en la duración de una sesión pero sí a lo largo de una temporada o meses, o por lo menos sugerirlo para perderle el miedo a seguir creando fuera de mi clase. También, trato de dar una visión global del espacio de trabajo como un lugar de producción de contenidos audiovisuales. ¿Te has fijado en qué momento la luz es mejor para fotografiar? Y, ¿dónde está el lugar más silencioso para grabar? ¿Quién del claustro ya sabe hacer esto o aquello?

Siguiendo esta línea de que fuese práctico y tuviese aplicación real, el punto crucial fue como ya te estás imaginando: aplicar lo aprendido al trabajo. Así, desde ejercicios recogidos de mi mundo laboral que considero básicos y útiles, aparecían de forma natural y más específica las necesidades de la escuela relacionadas con el ejercicio. Entonces, las abordabamos y las trabajabamos.

Volvamos ahora a uno de los tres ejemplos iniciales. ¿Sabríamos diseñar un cartel o plantilla que te facilite tu trabajo?  Yo traje a clase, el programa de diseño que utilizo para cartelería de mis eventos, un ejemplo impreso del resultado final y una plantilla modelo de maquetación de carteles. Durante el ejercicio, consulté y sugerí posibles aplicaciones y surgió, más allá de hacer carteles, la necesidad espontánea de diseñar el interior y el exterior del DVD de fin de curso. Los mismos conceptos y prácticas vistas en el cartel, con ligeras novedades, sirvieron para seguir aprendiendo diseño con un ejercicio real. Esta metodología viva y orientada a miniproyectos con fecha límite reales crea un ambiente motivado y enfocado a la colaboración que facilita el desarrollo de la competencia digital.

Desde ese punto de partida, y dando ejemplo, me parece más fácil que ese claustro termine por integrar el curso en su trabajo y su vida. Cada ejemplo real potencia el proceso de alfabetización digital porque lo relaciona con todo aquello fuera de la pantalla y de ámbito personal y no se convierte en una pedagogía estancada y sin fruto que parece ajena mientras se recorre.

Las asignaturas, el aprendizaje y la competencia digital en lo cotidiano

Los contenidos esenciales del curso fueron:

  • Fotografía y Diseño
  • Audio
  • Vídeo
  • (Informática, Dispositivos y Redes)

En cada bloque, inevitablemente aparecieron cuestiones de informática y redes. El medio con el que se realizan los tres bloques es la informática. Un ordenador, un móvil o una tablet, me daba igual. Algún que otro profesor del centro tenía una cámara profesional o su propia web. Cada uno encuentra sus propios problemas, también, según los materiales que tiene a mano y los pequeños conflictos que hay al usarlos. Todo eso, lo ibamos viendo.

Coger confianza dando solución a los problemas cotidianos fue importantísimo. Porque a lo largo del proceso, se iba sustituyendo la sensación de indefensión aprendida por la de autonomía y autoaprendizaje. Cuando decía, al principio, que la alfabetización digital ocurre de forma natural en el curso, se trata de esto.

Empezamos un proceso personal, cada cual desde su punto de partida, donde vemos que nuestras limitaciones no son estrictamente las del curso, sino las del día a día del trabajo, que no es ajeno al mundo digital ni a las tecnologías. Nada lo es hoy en día. Por eso es importante generar el ambiente adecuado para desarrollar la competencia digital en distintos niveles al mismo tiempo. En definitiva, conforme se rompe la barrera de solucionar un primer y segundo problema, se reducen los bloqueos y los siguiente problemas se solucionan más fácilmente.

Lo trabajado se basaba en programas de ordenador para crear o retocar imágenes principalmente. Accidentalmente, alguien necesitaba configurar el email, compartir archivos rápido, asegurarse de que no tiene un virus, preparar algo para reprografía, etc. Cada encuentro con un obstáculo forma parte del aprendizaje y el estar en grupo y guiados, hace que no se viva de forma tan agobiante ni pesimista, hasta que llegado un punto, cada cual desarrolla sus soluciones casi sin ayuda y además las comparte y agiliza el grupo.

En el curso enseñé a un grupo de unos quince profesores. Era un número manejable. Hubo suficiente espontaneidad.

Conscientes de la brecha digital

Para terminar, te digo cómo llegué a dar este curso y te dejo una serie de enlaces más abajo que están relacionados con esta entrada.

A lo largo de un año, he llegado a ofrecer el curso ¡C.A.P.T.A.! dando un giro curioso: primero empecé a trabajar con alumnos de secundaria en un proyecto de pedagogía musical. Vi que están más que acostumbrados a funcionar día a día con la tecnología.

Tiempo después, recibí esta oferta para trabajar enseñando a profesores. Osea, pasé de trabajar con jóvenes a trabajar con adultos, que tienen una experiencia más conflictiva con la tecnología a causa de la brecha digital y su posible falta de competencia digital. He podido experimentar el contraste marcadísimo entre las diferentes generaciones. El punto crucial, a mi parecer, es: los profesores ven a los alumnos lanzarse a un mundo tecnológico que a veces no sienten suyo. Las familias, también se pueden sentir así. ¿Te identificas? ¿Conoces a alguien a quien le pasa?

Sinceramente, espero que el curso aparte de haber servido para aprender audiovisuales haya dado confianza a los alumnos para desenvolverse con la tecnología en general y para aprender a aprender cualquier cosa con más determinación y menos bloqueos.

Gracias a todos los trabajadores del centro, a mi clase y en especial a Mónica, Jose y Loles.

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